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El desarrollo de la creatividad: objetivo educativo indispensable en la sociedad actual
di Ainhoa Gomez Pintado   


El pensamiento creativo es la capacidad para combinar o entender elementos de forma novedosa, rompiendo las barreras entre las distintas áreas y permitiendo un acercamiento innovador a diferentes problemas. Numerosos expertos destacan la importancia del desarrollo de la creatividad ya

que la sociedad actual, con los constantes cambios de realidad y contexto, exige de las personas este tipo de respuestas flexibles que hagan frente a distintas situaciones.

The creative thinking is the ability to combine or understand elements of novel way, breaking down barriers between different areas and allowing us to an innovative approach to various problems. Many experts emphasize the importance of creativity because in nowadays' society, among constant changes of reality and context, it is required from people to provide this type of flexible response that can address different situations.

1. La creatividad en la sociedad actual

Existen más de 400 definiciones en torno a la creatividad. Podemos decir que la creatividad implica diferentes modos de mirar, estar abierto a nuevas experiencias y planteamientos, capacidad de resolver problemas, pensamiento divergente, creación de ideas nuevas, imaginación, motivación – junto con un deseo de perfeccionamiento-, asunción de riesgos e innovación entre otros factores. Por tanto, el pensamiento creativo es la capacidad para combinar o entender elementos de forma novedosa, rompiendo las barreras entre las distintas áreas y permitiendo un acercamiento innovador a diferentes problemas.

El cambio constante de realidad y contexto de la sociedad actual, exige de las personas respuestas flexibles que hagan frente a distintas situaciones, por lo que es indispensable desarrollar capacidades de pensamiento y actuación concretas relacionadas estrechamente con la creatividad. El especialista en creatividad Sir Ken Robinson en la conferencia del TED (Idea Worth Spreading) dada en 2006 en Monterrey (California), destacó como la imprevisibilidad del futuro hace difícil, a través de la educación establecida, el formar a los niños y jóvenes para desenvolverse en un mundo que no podemos siquiera vislumbrar y, menos aún, comprender. En esta misma exposición, Robinson subrayó la extraordinaria evidencia de las manifestaciones de la creatividad humana en una diversidad inimaginable de campos y actividades, su importancia, y la capacidad de innovación que los niños tienen; siendo precisamente el desarrollo de la creatividad y de la innovación las claves para la preparación de los jóvenes de cara al futuro.

2. La importancia de la creatividad: factores y metodologías a tener en cuenta

Distintos estudios subrayan que la creatividad es un factor clave para conseguir que proyectos de cualquier tipo triunfen. Ahora bien, los expertos remarcan que no es necesario nacer con un don especial para ser creativos sino que el desarrollo y la utilización de ciertos factores ambientales como la libertad, el apoyo y los desafíos positivos -que las tareas sean percibidas como desafiantes y atractivas-, juegan un rol importante en su estimulación. Entre los diversos factores a destacar convendría nombrar las experiencias enriquecedoras planteadas en muchos ámbitos y ambientes diferentes, el conocimiento general de la materia, el pensamiento divergente/convergente, la capacidad para identificar y definir problemas y la capacidad para la planificación o evaluación personal del aprendizaje realizado.

Asimismo, es conveniente subrayar que también las metodologías de enseñanza y aprendizaje aplicadas en el desarrollo de estos contenidos deben ser acordes a la consecución del incremento de la creatividad y basarse, por tanto, en cuatro hitos principales: necesidad, libertad, interacción y entorno (es. Discovering Vision, 2009)

El primero, la necesidad, hace referencia a los distintos estímulos del alumnado, como pueden ser: la propia motivación, la resolución de problemas interesantes o la respuesta a necesidades personales. El segundo, la libertad, implica autogestión del tiempo y del espacio, independencia, confianza, redefinición de normas –de cerradas a abiertas-, diálogo, inclusión, riesgos, retos, toma de decisiones, participación, etc. Interacción, el tercero de estos hitos, alude a la comunicación entre profesorado y alumnado, a la de los propios alumnos y entre los agentes del sistema; abogando por la apertura de las aulas a agentes externos, el trabajo en equipo y el cambio de las relaciones de poder existentes (es. García, C. & Puigvert, L., 2003). El cuarto y último, el entorno, es el ambiente, el espacio, en el que se desarrolla la enseñanza, que debe de ser abierto y flexible.

Desde esta perspectiva las prácticas educativas demasiado estructuradas de manera previa -en las que los márgenes para la modificación, la adecuación al grupo particular o la experimentación se encuentran reducidos a su mínima expresión- son elementos que coartan el desarrollo de la creatividad. La extensión de los currículums a cumplir por los centros junto con la necesidad de alcanzar los objetivos determinados en tiempos definidos y habitualmente muy ajustados, implican la falta de libertad del alumnado ya que ante estas necesidades se opta por metodologías muy dirigidas, habitualmente clases magistrales, que promueven lo que se considera el máximo aprovechamiento de las horas lectivas. Estas mismas razones son las que llevan a minimizar la relación del alumnado con otros agentes, o espacios, externos al ámbito escolar.

Además, los saberes o contenidos que habitualmente se imparten por considerarse indispensables en planes y currículums diseñados para hacer frente a la revolución industrial pero no para dar respuestas a las necesidades actuales, hacen que en numerosas ocasiones el alumnado se muestre totalmente ajeno a la materia o al contenido a estudiar, al no vislumbrar su importancia o ser incapaces de contextualizarla respecto a sus realidades.

Por tanto, ante esta situación lo primero que debemos cuestionarnos es la necesidad de cambiar los objetivos del currículum y la metodología que estos conllevan -algo que, por otra parte, está ocurriendo ya en muchos ámbitos-. Analizar, si los objetivos, y contenidos, actuales posibilitan la capacitación de las personas para desenvolverse en la sociedad actual o si debemos situar otros valores como la creatividad en la esfera, importante, que les corresponden; ya que ello conllevaría que los mencionados factores de desarrollo de la creatividad sean tenidos en consideración a la hora de plantear la educación en el aula.

3. Creatividad y motivación

Podemos decir que la importancia de la creatividad ha sido percibida recientemente y, aunque parezca extraño, el interés que ha despertado y que la ha llevado a ser objeto de muchas investigaciones, está muy ligado al desarrollo empresarial y, en concreto, a la necesidad de innovar en la creación de distintos productos o en la búsqueda de soluciones a problemas como, por ejemplo, los derivados de la crisis económica. Teresa Amabile (1994), en sus estudios sobre creatividad y motivación expone que para que una persona tenga posibilidades de desarrollar la innovación en su entorno debe producirse el solape de tres dominios. El primero, es el dominio de campo [1], es decir, se hace necesario que la persona sea especialista o domine el área en el cual quiere aplicar la innovación. El segundo, es el correspondiente al conocimiento de técnicas de pensamiento y trabajo creativo o, en otras palabras, la importancia de haber desarrollado la creatividad, lo cual permite realizar creaciones o plantear ideas que no pertenezcan a un mismo paradigma ya establecido. Amabile afirma que ambos dominios pueden ser aprendidos y desarrollados, es decir, que es posible trabajarlos en la escuela a fin de capacitar a los jóvenes en este sentido.

Respecto al desarrollo de la creatividad comentábamos ya en el punto anterior los factores y metodologías a tener en cuenta. En referencia al dominio del campo, podemos apuntar que este planteamiento no es nuevo ya que desde hace siglos a través de la educación se ha pretendido conseguir que el aprendiz se convirtiese en experto, o cuando menos conocedor, de las distintas materias impartidas. Sin embargo, no todo el alumnado, ni mucho menos, logra adquirir dominio sobre la materia estudiada y esto es debido en gran medida a la motivación, a la cual hace referencia Amabile como el tercer dominio. La motivación intrínseca es considerada indispensable por esta autora en el desarrollo de la innovación, debido a que la innovación implica arriesgar en el cambio y en consecuencia existe el riesgo de fallar, lo que acarrea el cuestionamiento del status quo. Sin motivación no existe la perseverancia necesaria ante el fracaso ni la resistencia a presiones externas, y a veces internas, indispensables para conseguir traducir las ideas creativas en innovación. Este hecho lo podemos ver reflejado en las aulas, en las cuales muchos estudiantes fracasan simplemente por una falta de motivación interna o intrínseca, lo cual los lleva a no demostrar interés, entusiasmo ni esfuerzo, en las materias establecidas. Sin embargo, estos mismos jóvenes, son capaces de dedicar mucho de su tiempo y esfuerzo a otro tipo de propósitos –como deportes, internet o cualquier tipo de ocio- que sí les resultan atractivos y de los que consiguen un dominio significativo.

Desarrollar el sentimiento de logro, experimentar la responsabilidad como positiva y sentir el trabajo en sí mismo como agradable y suficiente sin necesidad de un reconocimiento externo, son la base para afianzar la motivación intrínseca. Uno de los elementos clave para el desarrollo de la misma es la libertad: la autonomía entendida en términos de poder decidir los medios para alcanzar los fines. Los espacios y comportamientos flexibles también estimulan la motivación y, en consecuencia la creatividad, ya que esta florece con la ausencia del miedo. El temor nos lleva a inhibirnos y la creatividad, precisamente, está relacionada con la posibilidad de explorar nuevas formas de hacer o de ser.

La aceptación del estudiante, de sus opiniones y sugerencias, por parte del profesorado también supone una motivación importante. Estudios como los de Broc Cavero (2006), apuntan además a la importancia de evaluar la motivación en el alumnado, es decir, que el deseo de aprender sea valorado, de manera que la motivación intrínseca vaya aumentando a causa de este mismo hecho.

Algunos de los ejemplos anteriores nos llevarían no obstante al campo de la motivación extrínseca. No debemos olvidar que la motivación intrínseca implica auto-motivación, mientras que la extrínseca es una respuesta a factores externos. Un hecho que implica prácticamente la falta de motivación extrínseca en algunas materias como puede ser el caso de la educación artística, al no contar con un peso social que la haga determinante en los estudios y que sirva como acicate al alumnado para su aprobado.

No obstante, en muchas ocasiones se detecta que en lo que en principio era una motivación extrínseca acaba convirtiéndose en intrínseca. Dicho de otro modo: lo que en principio fueron actitudes o normas externas introducidas por agentes de socialización del contexto social próximo al sujeto, progresivamente se van ejecutando de forma espontánea al haber interiorizado el alumnado la importancia de dichas conductas (es. Broc Cavero, 2006). De este modo, con el paso del tiempo, el estudiante sería capaz de recurrir al auto-reforzamiento sin necesidad de refuerzos externos.

4. Reflexiones finales

Como se ha podido comprobar la creatividad, ligada íntimamente a la motivación, va más allá de la capacidad de producir productos artísticos o visuales. En la sociedad actual la creatividad se convierte en un factor clave en el triunfo de proyectos de cualquier tipo o campo ya que desarrolla el pensamiento divergente y la flexibilidad necesaria para hacer frente a las distintas situaciones producidas por el cambio vertiginoso de las realidades.

No debemos limitarnos a pensar que se nace creativo o no creativo. Incrementar la creatividad es posible a través de factores ambientales y de la implantación en la enseñanza de cuatro hitos `principales: necesidad, libertad, interacción y entorno. Sin embargo, este hecho conlleva instaurar nuevas metodologías de enseñanza y replantear los objetivos educativos, de modo que sea posible alcanzar no solo el desarrollo de la creatividad y el dominio del campo de estudio o aprendizaje por parte de nuestro alumnado, sino también el aumentar su motivación. Para ello, es indispensable implicar al alumnado en la construcción de su propio conocimiento potenciando la investigación, las experiencias dialógicas y los desafíos positivos, a fin de conseguir cambiar su rol de pasivo a activo.

Este planteamiento hará posible por tanto, el incremento de la creatividad y de la motivación y, por ende, de la innovación: la capacidad de encontrar nuevas soluciones o propuestas a diversos problemas o necesidades. Algo, hoy más que nunca, imprescindible en nuestra sociedad.

Notas

[1] En referencia al conocimiento H. Gardner distingue dos tipos. El primero, el conocimiento profundo, se define como dominio de un tema. El segundo, conocimiento amplio, es el necesario para relacionar los saberes de distintas áreas.

Referencias y bibliografía

Amabile,T. (1996). Creativity in context: update to the Social Psychology of Creativity. Colorado: Westview Press.
Broc Cavero, M.A. (2006). Motivación y rendimiento académico en alumnos de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato LOGSE. Revista de Educación, 340, 389-414.
García, C. & Puigvert, L. (2003). Sociología y currículo. In Fernández Palomares, F. (coord.) Sociología de la educación (pp. 261-280). Madrid: Pearson- Prentice Hall.